• sábado, 23 septiembre, 2017

El cambio en los Ayuntamientos

Andrés Valentín
febrero29/ 2016

El cambio resultante de las elecciones al Parlamento de Navarra ha sido decisivo. Muchas personas lo consideramos histórico, después de décadas de complicidad y alternancia entre UPN y PSN en el Gobierno Foral.

Pero el cambio producido en los Ayuntamientos presenta mucha más amplitud e intensidad: entre los 15 mayores municipios no hay ningún alcalde de UPN; entre los 18 mayores municipios no hay ningún alcalde del PSN.

votos 

UPN, pese a que en distintos municipios (Pamplona, Tudela y Barañáin, entre otros) sigue siendo la fuerza más votada, pierde las alcaldías de los principales Ayuntamientos de Navarra. El PP obtiene una representación municipal residual y Ciudadanos no existe en los Ayuntamientos de Navarra. En resumen, la derecha recibe un castigo monumental en las elecciones locales.

El PSN sale mal parado de esas elecciones: desaparece de las alcaldías de los 18 mayores Ayuntamientos y los votos obtenidos son claramente minoritarios. Sólo su amplia implantación y algunos reductos riberos le permiten mantener unas cifras presentables.

Una derivada muy importante de estos resultados es que UPN y PSN quedan arrinconados en una residual oposición en la mayoría de los organismos supramunicipales: Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC), Mancomunidades, etc. La alternancia clientelar de UPN y PSN queda totalmente arrumbada en las administraciones locales de Navarra.

Entre las fuerzas el cambio, EH Bildu es el gran ganador de las elecciones locales de 2015, no solo por los votos conseguidos, sino por el número y la importancia de las alcaldías logradas: Pamplona/Iruña, Barañáin, Estella-Lizarra, Tafalla, Villava/Atarrabia, Ansoáin, Berriozar, Baztan… Pasa a ser la fuerza que ostenta el mayor número de personas electas desbancando a UPN en este ranking.

A ello hay que añadir su presidencia de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y su liderazgo en la Asamblea General de la FNMC que respaldó al candidato a la presidencia propuesto por los independientes de la asamblea de Berriozar.

Geroa Bai obtiene unos resultados desiguales: mantiene Egüés y consigue Zizur Mayor y Altsasu, pero, de no ser por sus resultados al Parlamento de Navarra, resultarían insuficientes.

Los resultados de IU/IE quedan edulcorados por el excelente resultado de Tudela y el mantenimiento de su concejala en Pamplona.

Hay que hacer referencia a un diverso conjunto de candidaturas populares. Las candidaturas populares de larga tradición han obtenido excelentes resultados: CPVA en Aranguren, UPEI en Peralta, LOIU en Lodosa… Otras que aparecen como resultado de confluencias recientes también consiguen buenos resultados: Aranzadi en la capital, Cambiando Burlada, Ahora/Orain en Estella, Plazaola en Berrioplano, Adelante Beriáin, Agrupemos Olite, Mendavia decide,…

Podemos no compareció como tal a las elecciones municipales. Pese a ello, con distintas denominaciones aparecen candidaturas sostenidas en exclusiva por miembros de Podemos: Tudela Puede, Participando en Barañain, Somos Valle de Egüés, Elortzibar en Noáin, Goasen Altsasu,…

Como consecuencia de esta sólida implantación de las fuerzas del cambio en los Ayuntamientos y Concejos de Navarra, los organismos supramunicipales conocen una profunda transformación.

Resulta de especial relevancia el cambio en la FNMC. UPN y PSN habían optado por darle un perfil muy bajo a esta asociación que agrupa a la gran mayoría de las entidades locales de Navarra. En los últimos años de Gobierno de Barcina, ante la pasividad cómplice de la FNMC en el debate del mapa local, se produjo un movimiento de autoorganización de Ayuntamientos y Concejos, conocido como la asamblea de Berriozar, que consiguió paralizar las pretensiones gubernamentales. Este movimiento, respaldado por las fuerzas del cambio, ha conseguido la presidencia y una amplia mayoría en la Comisión Ejecutiva de la FNMC.

Este cambio es ostensible también en muchas Mancomunidades, en la Asociación Navarra de Informática Municipal (ANIMSA), en la Comisión Foral de Régimen Local,…

El reto para esta legislatura es lograr que el cambio político logrado se transforme en cambio social, que los resultados obtenidos se consoliden para años posteriores, que la expresión electoral se convierta en empoderamiento ciudadano. ¿Quién pensó que iba a ser fácil?

Foto: IÑIGO MUERZA
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Andrés Valentín
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