• sábado, 23 septiembre, 2017

La reordenación de la Administración Local de Navarra

Andrés Valentín
abril20/ 2016

Tanto la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC), como la D.G. de Administración Local han iniciado el debate sobre la reordenación de la Administración Local de Navarra: competencias, financiación y organización de las entidades locales.

Las competencias propias, delegadas e impropias dibujan un complejo panorama que urge clarificar: la participación de las entidades locales en los ingresos fiscales de Navarra ha de ser estable, transparente y suficiente para financiar los servicios que les competen.

El tamaño de muchos Ayuntamientos y de la mayoría de los Concejos requiere un replanteamiento de la organización de las administraciones locales, pero se ha de perseguir que nuestros pueblos no desaparezcan o, al menos, no lo hagan por decisiones políticas. Pero también hay que clarificar el marasmo de las múltiples entidades supramunicipales.

Un objetivo fundamental de la reordenación de la administración local de Navarra ha de consistir en la recuperación del protagonismo de las entidades locales. Décadas de restricciones de su autonomía, de homogeneización estatal de su funcionamiento, de reducción constante de su participación en los ingresos fiscales, de limitación desordenada de sus competencias y, en definitiva, de deterioro de su situación, exigen un esfuerzo colosal para reinventar el municipalismo en nuestra tierra.

En este sentido, la reforma del art. 135 de la Constitución y las normas que la desarrollan con sus requerimientos de estabilidad presupuestaria, sostenibilidad financiera y regla de gasto principalmente, representan una de las más graves agresiones a nuestras administraciones locales. Enfrentar estas medidas ha de ser inexorablemente un objetivo de la reorganización de las administraciones locales.

Las entidades locales deben mantener y reforzar su carácter democrático y representativo, pero hay que incrementar sus niveles de participación y transparencia. La democracia impone como condición ineludible un empoderamiento efectivo de la ciudadanía.

Resulta obvio que estos debates van a jugar un papel de primer orden en la política local de Navarra en los próximos meses.

No se trata sólo de tener presencia en esos debates, sino también de profundizar en aspectos programáticos y de aprovechar esa oportunidad para un aprendizaje colectivo de la problemática local.

Foto: Iñigo Muerza

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Andrés Valentín
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